Un nombre que invita a trascender horizontes

En 1989 se generalizó para todos los Institutos del país la denominación “Instituto Nacional de Enseñanza Superior”, y se organizó un concurso abierto de nombres que serían difundidos y puestos a votación entre la comunidad educativa. El nombre propuesto “Olga Cossettini” por la ex secretaria del Instituto, Prof. María Teresa Vallet, fue votado por amplia mayoría y aprobado por Resolución Ministerial.

Foto: La Señorita Olga
Foto: La Señorita Olga

“Allí en su escuela no se estimulaba la comprensión que divide por logros individuales ni se especulaba con las notas de la libreta de clasificaciones. Había espacios para todos. El laboratorio de ciencias, la biblioteca, el estanque con los peces, la cocina, el horno de cerámica, le teatro y los títeres, la huerta, el apiario, la revista escolar, los conciertos, las excursiones y visitas a los vecinos, las misiones culturales y los talleres de arte, daban cabida para que cada niño adquiriera los conocimientos marcados por la currícula oficial adecuándolos a su interés, desarrollo de pensamiento y madurez emocional. Todo el aprendizaje se inducía a partir de experiencias directas proporcionadas por el medio circundante”. Paccotti, Amanda (1992). Olga Cossettini y la “Escuela Serena. Fascículo 19. Rosario. Historias de Aquí a la Vuelta (Ediciones de Aquí a la Vuelta).


“… Porque creemos que la escuela argentina debe ser un gran núcleo de esfuerzos mancomunados, es que creemos necesario hacer esta escuela de puertas abiertas a todas las posibilidades más puras del espíritu…”. (Olga Cossettini- 1940)